La División de administración del jurado sigue el proceso de selección al azar establecido por la ley. Debido a que la selección se hace al azar, es posible que algunas personas que están dispuestas a prestar este servicio nunca sean llamadas y, en cambio, otras que no lo desean son llamadas en más de una ocasión. A nadie se le permite ocupar el lugar de una persona que ha sido citada para cumplir su servicio como jurado.